Mercedes
es un nombre de mujer español, sinónimo
de favor e indulgencia. Y así es como se llamaba
también la hija que tuvo en 1889 el hombre de negocios
austríaco Emil Jellinek, residente en Baden (en
las cercanías de Viena), y Niza.
Jellinek, un hombre
moderno interesado por el deporte, era un apasionado partidario
del progreso técnico y del automóvil. Estaba
convencido de que el coche revolucionaría el futuro.
En 1897 viajó a Cannstatt, donde encargó
su primer vehículo Daimler, un coche con accionamiento
por correa, motor de dos cilindros y seis CV de potencia.
Pero aquel vehículo
que había adquirido en octubre de 1897 y que alcanzaba
una velocidad máxima de 24 km/h empezó pronto
a parecerle demasiado lento. Jellinek exigía una
velocidad máxima de 40 km/h, por lo que encargó
dos Daimler "Phönix" con motor de 8 CV
instalado en la parte delantera. Ambos ejemplares estuvieron
listos en septiembre de 1898 y fueron los primeros vehículos
de carretera con motor de cuatro cilindros del mundo.
Como hombre de negocios,
Emil Jellinek mantenía buenas relaciones con el
mundo internacional de las finanzas y la aristocracia,
por lo que en 1898 empezó a vender los automóviles
Daimler en los círculos sociales más selectos.
En el año 1899, la Daimler-Motoren-Gesellschaft
(DMG) suministró diez vehículos a Jellinek,
en 1900 fueron un total de 29.
|