A fines de la década de los 50, teniendo en cuenta el desarrollo y crecimiento de Asunción, se crearon pequeñas empresas de transporte de pasajeros. Dichas empresas fueron los primeros clientes del inolvidable modelo 319. Los chasis sin carrocería fueron importados por Condor y se carrozaron en el país, siendo éste también el comienzo de las fábricas de carrocería de ómnibus en el país. Con estos pequeños buses fue cubriéndose poco a poco el servicio de transporte en el área metropolitana de Asunción y ciudades vecinas.