Las sensaciones
que percibimos a través de la vista,
el oído y el tacto se van uniendo como
las piezas de un puzzle para crear una impresión
global que se transmite a otras regiones del
cerebro para su análisis.
Su audaz estética, con carrocería
en forma de cuña, una imponente calandra
y una zaga inconfundible, irradia deportividad
clásica y exclusividad. Este roadster
se muestra más ágil que nunca,
gracias a un tren de rodaje netamente deportivo,
y en su interior se dispone de mayor amplitud.