
El cambio automático 7G-TRONIC de serie garantiza un nivel de revoluciones óptimo en todo momento. Las siete velocidades disponibles hacen que el paso de una a otra resulte menos acusado, hecho que acentúa la suavidad de marcha del GLK. Los cambios apenas resultan perceptibles. La vanguardista tecnología de cambios de Mercedes-Benz le permite incluso reducir varias marchas a la vez, lo que agiliza aún más la aceleración e incrementa el placer al volante. Pero aún hay más: la espontaneidad en la respuesta y la mayor capacidad de aceleración se traducen también en un mayor confort.